PUAj! Flamencos rosados, espirulina y orina

Junto a nuestra sabia amiga Marzia volvemos a ocupar el Wetlab de Hangar para la tercera sesión: Flamencos rosados, espirulina y orina

Gaia, la Tierra viviente, transciende en mucho a cualquier organismo concreto o incluso a cualquier población. El residuo de un organismo es el alimento de otro. Incapaz de distinguir entre el alimento de alguien y residuo de algún otro, el sistema gaiano recicla el material a escala global. Gaia, el sistema, emerge a partir de diez millones o más de especies vivientes conectadas que forman su cuerpo incesantemente activo.

MARGULIS, Lynn – Planeta simbiótico

Partimos de la «hipótesis Gaia» de Lovelock, olvidando la idea del medio ambiente como un escenario estático, y lo imaginamos junto a la vida como un sistema único, que al igual que nuestro cuerpo, está formado por miles de millones de formas de vida trabajando juntas, que crecen, metabolizan, producen y modifican su entorno. En el proceso de entender cómo las partes del medio ambiente pueden organizarse dentro del cuerpo, invocamos a nuestros antepasados acuáticos, quienes nos permitieron convertirnos en estructuras óseas al metabolizar el calcio, un residuo tóxico sobreabundante en el agua de mar. Mientras leíamos y discutíamos los textos de James E. Lovelock, Lynn Margulis y Dorion Sagan, ofrecimos agua para beber y recogimos la orina de los participantes.

Reconocimos y nombramos a la Espirulina como una cianobacteria, una forma de vida determinante en la evolución de la biosfera terrestre, la buscamos en los lagos alcalinos donde beben los flamencos rosados y nos preguntamos por qué se sigue comercializando como un alga. Prestamos atención y tomamos en cuenta el impacto ecológico de la forma en que cultivamos nuestros alimentos. Investigamos y experimentamos con tecnologías para el cultivo de la espirulina en casa, utilizando la orina como nutriente, un ingrediente local y barato, con una proporción óptima de macronutrientes, montamos el kit de Xarxa spirulina y dividimos y compartimos el cultivo, aprendimos a hacer ceniza de agua para alcalinizar y jugo de hierro, extrayéndolo de tornillos oxidados.

Cerramos el círculo nutriéndonos con gelatina de agar hecha con agua animada de la primera sesión y polvo de espirulina, sintiendo su luz iluminando nuestras células, su proteína y clorofila, un fitonutriente limpiador, desintoxicante de la sangre, que bajo el microscopio se confunde con ella.

Gracias a todes les participantes por su presencia, paciencia y cuidado. Si te interesa participar de alguna manera o que organicemos algo juntes, dime cosas.

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